Basílica de Asís
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Frei Betto
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(domtotal).- Del 19 al 21 de noviembre, Asís, la ciudad italiana de San Francisco, acogerá a más de 2.000 economistas y empresarios de 115 países, todos menores de 35 años, para participar en el encuentro “La Economía de Francisco”, un evento convocado por el Papa. El Brasil estará representado por 30 participantes.

En el programa figuran debates sobre el trabajo y la asistencia; la gestión y la donación; las finanzas y la humanidad; la agricultura y la justicia; la energía y la pobreza; el beneficio y la vocación; las políticas para la felicidad; la desigualdad social; los negocios y la paz; la economía y la mujer; las empresas en transición; la vida y los estilos de vida; y la economía solidaria.

No hay razón para tanta miseria. Necesitamos construir nuevos caminos”, declaró Francisco al convocar el evento. Propone una economía “que hace la vida y no mata, incluye y no excluye, humaniza y no deshumaniza, cuida la Creación y no la deprecia”. Y afirma la necesidad de “corregir los modelos de crecimiento que son incapaces de garantizar el respeto al medio ambiente, la aceptación de la vida, el cuidado de la familia, la equidad social, la dignidad de los trabajadores y los derechos de las generaciones futuras”.

Para asistir a la reunión, el Papa invitó a Jeffrey Sachs, Joseph Stiglitz, Amartya Sen, Vandana Shiva, Muhammad Yunus y Kate Raworth. Los temas de la desigualdad social y la devastación ambiental serán el centro de atención. Según el economista Ladislau Dowbor, en la etapa actual del capitalismo “no hay razón para la miseria en el planeta”. Si dividimos los 85 billones de dólares que tenemos en el PIB mundial por la población, eso equivale a 15 mil reales por mes, por familia de cuatro personas. Eso es suficiente para que todos vivan de manera digna y cómoda”.

“El agravante es que el capital improductivo apenas paga impuestos. Y la desigualdad de ingresos tiende a crecer, ya que hoy en día el 1% de la población mundial posee más riqueza que el 99% restante”

Hoy en día, según la FAO, 851 millones de personas se mueren de hambre. La población mundial es de 7.600 millones de personas, y el planeta produce suficiente comida para 11.000 millones de bocas. Por lo tanto, no hay falta de recursos, hay falta de justicia. Como no hay falta de dinero, hay falta de compartir. Los paraísos fiscales, verdaderas cuevas de Alí Babá, albergan 20 billones de dólares, 200 veces más que los 100.000 millones de dólares que la Conferencia de París estableció para tratar de detener el desastre ambiental.

En el neoliberalismo, el capitalismo ha adquirido una nueva cara. Ha pasado de la producción a la especulación. Las fabulosas fortunas almacenadas en los bancos favorecen a los especuladores más que a los productores. En sus obras, Piketty muestra que la producción genera empleos y resulta en un crecimiento de bienes y servicios del orden del 2% al 2,5% anual. Sin embargo, los que invierten en el mercado financiero obtienen un ingreso del 7% al 9% anual.

El agravante es que el capital improductivo apenas paga impuestos. Y la desigualdad de ingresos tiende a crecer, ya que hoy en día el 1% de la población mundial posee más riqueza que el 99% restante. La suma de la riqueza de sólo 26 familias supera la suma de la riqueza de 3.800 millones de personas, la mitad de la población mundial. Y en Brasil, sólo seis familias acumulan más riqueza que los 105 millones de brasileños – casi la mitad de nuestra población – que están en la base de la pirámide social.

La economía de Francisco
La economía de Francisco

Según la revista Forbes, 206.000 millones de brasileños aumentaron su fortuna en 230.000 millones de reales en 2019, mientras que la economía estaba prácticamente estancada. Mientras tanto, los más pobres de los pobres tienen derecho a los 30.000 millones de reales (30.000 millones de dólares) del programa Bolsa Família.

Por lo tanto, como señala Dowbor, no es la Bolsa Família y la jubilación de los ancianos lo que perjudica a la economía, sino la acumulación de riqueza en manos de grandes grupos privados que no producen, son meros especuladores financieros. Estas familias tenían una fortuna de 346.000 millones de reales en 2012. En 2019, se elevó a 1 billón y 206 mil millones de reales. Como en nuestro país los beneficios y dividendos están exentos de impuestos, estos multimillonarios no pagan impuestos.

El objetivo del Papa Francisco es tener una economía socialmente justa, económicamente viable, ambientalmente sostenible y éticamente responsable en el mundo.